Buen día amigos les invito a leer y meditar sobre la presente lectura; la cual les aportará ciertos conocimientos beneficiosos que les ayudará conllevar de una mejor manera la temática sobre la lectoescritura.
La lectoescritura tiene una gran importancia en el proceso de desarrollo y maduración de las personas. Desde hace unos años se está notando un creciente interés de los padres por la lectura y escritura de sus hijos, quizá porque saben la gran relación beneficiosa que existe entre la lectoescritura y rendimiento escolar.
Es por ello que se debe de estar consciente del potencial formativo de la lectoescritura; que va más allá del éxito en los estudios; la lectoescritura proporciona cultura, desarrolla el sentido estético, actúa sobre la formación de la personalidad, es fuente de recreación y de gozo. De tal manera que constituye un vehículo para el aprendizaje, que proporciona el desarrollo de la inteligencia, para la adquisición no solo de la cultura, sino que también para la educación de la voluntad.
La actividad lectora, ayuda a interiorizar su importancia. También quiero indicar que el beneficio personal que cada lector saca de la lectura es muy variado, pues todas las actividades humanas -por ser libres- son irrepetibles y personales.
En cualquier caso, podemos afirmar que con la lectura llegan a la persona un cúmulo de bienes que la mejoran.
La lectura no solo proporciona información (instrucción) sino que forma (educa) creando hábitos de reflexión, análisis, esfuerzo, concentración... y recrea, hace gozar, entretiene y distrae.
La lectura ayuda al desarrollo y perfeccionamiento del lenguaje. Mejora la expresión oral y escrita y hace el lenguaje más fluido. Aumenta el vocabulario y mejora la ortografía.
La lectura mejora las relaciones humanas, enriqueciendo los contactos personales.
La lectura da facilidad para exponer el propio pensamiento y posibilita la capacidad de pensar.
La lectura es una herramienta extraordinaria de trabajo intelectual ya que pone en acción las funciones mentales agilizando la inteligencia. Por eso tiene relación con el rendimiento escolar.
La lectura aumenta el bagaje cultural; proporciona información, conocimientos. Cuando se lee se aprende.
La lectura amplía los horizontes del individuo permitiéndole ponerse en contacto con lugares, gentes y costumbres lejanas a él en el tiempo o en el espacio.
La lectura estimula y satisface la curiosidad intelectual y científica.
Por otro lado, escribir es una excelente manera de comprender mejor nuestra propia vida y evaluarla con más claridad. Muchas veces, en la carrera cotidiana, no nos detenemos a reflexionar sobre lo que estamos construyendo, ni sobre la persona en que nos estamos transformando día a día; y no podemos estar seguros de que vamos por el mejor camino. La escritura es el espacio ideal para esta reflexión. Nos permite ordenar nuestros pensamientos en el papel, darles una jerarquía y valorarlos como de ninguna otra forma podríamos hacerlo.
Nuestra vida es en buena medida un tejido de relatos, nos contamos historias todos los días, las nuestras, las de la familia, las de los amigos. Cuando además de contarlas las escribimos, les vamos dando una nueva significación. Exploramos el mundo, el ser, la naturaleza. Y les damos una interpretación personal, un orden nuevo conforme los plasmamos al escribir.
Las palabras que escogemos y la forma que damos a nuestros textos, nos llevan no sólo a ordenar y presentar una realidad, sino que nos permiten ampliarla, matizarla, verla desde nuevas perspectivas, comprenderla mejor y crecer con ella. Así, al escribir nuestras historias desarrollamos también la creatividad y la imaginación, de acuerdo con nuestras inquietudes, sueños y convicciones.
Así que la lectoescritura conforma un vehículo que permite la comunicación y el conocimiento. De ellas se ha desprendido el desarrollo de la humanidad. Porque si bien es cierto que también los animales se comunican y muchos piensan, sólo el hombre conserva y acrecienta sus conocimientos gracias al lenguaje. Hoy hemos alcanzado el nivel de pensamiento humano que tenemos gracias a la capacidad de concatenar palabras, ideas, y hacerlas crecer. Es por esta relación esencial entre el pensamiento y el lenguaje, que el desarrollo de nuestra capacidad de leer, hablar y escribir, es invaluable para el crecimiento y desarrollo personal.
La lectoescritura desarrolla las cuatro artes del lenguaje:
Leer, escribir, escuchar y hablar.
